Vivienda unifamiliar entre medianeras con estructura de madera CLT en Málaga
Situación: Málaga
Superficie: 420 m2
Estado: Construida 2025
Una vivienda contemporánea entre medianeras pensada desde la estructura, la luz y la precisión
Esta vivienda unifamiliar situada en Málaga nace de una idea muy clara: construir una casa contemporánea, luminosa y eficiente en una parcela estrecha entre medianeras, dentro de un entorno urbano complejo y heterogéneo.
La vivienda se desarrolla en vertical, organizando el programa en varios niveles conectados por una escalera lineal y un ascensor que estructuran toda la casa. Cada planta tiene un carácter propio, desde las zonas comunes vinculadas al patio hasta los dormitorios abiertos hacia la orientación sur y la cubierta habitable con piscina y solárium.
La arquitectura busca ser contenida hacia la calle y mucho más abierta hacia el interior. La fachada principal responde al entorno desde la precisión y la calma, evitando gestos innecesarios y trabajando con una composición limpia, abstracta y muy cuidada en el detalle.
La madera como estructura real de la vivienda
Uno de los aspectos más importantes del proyecto es el uso de estructura de madera CLT (Cross Laminated Timber).
Aquí la madera no aparece como un revestimiento decorativo ni como un recurso estético superficial. Es el propio sistema estructural de la casa. Muros, forjados y gran parte de la lógica constructiva de la vivienda se resuelven mediante paneles de madera contralaminada.
Esta decisión define tanto la arquitectura como la forma de construirla.
El sistema CLT permite trabajar con elementos prefabricados de gran precisión, reduciendo tiempos de obra, mejorando el control de ejecución y minimizando residuos en comparación con sistemas tradicionales más húmedos. Además, al tratarse de un material renovable, la vivienda incorpora una estrategia constructiva con menor impacto ambiental y una lógica mucho más eficiente desde el punto de vista energético y constructivo.
En un contexto como Málaga, donde este tipo de construcción todavía no es habitual en vivienda urbana entre medianeras, el proyecto plantea una manera distinta de entender la arquitectura residencial contemporánea.
Arquitectura eficiente y compromiso medioambiental
La sostenibilidad de la vivienda no se plantea como un añadido tecnológico aislado, sino como una estrategia global integrada en el proyecto desde el inicio.
La casa combina varios criterios orientados a mejorar su comportamiento ambiental y reducir la demanda energética:
- estructura de madera CLT como sistema renovable y de bajo impacto,
- fachada ventilada con aislamiento térmico exterior continuo,
- reducción de puentes térmicos,
- ventilación con recuperación de calor,
- producción fotovoltaica,
- protección solar integrada,
- y optimización de la orientación y entrada de luz natural.
La envolvente se diseña para proteger la estructura de madera y mejorar el confort interior tanto en invierno como en verano. El aislamiento se sitúa por el exterior del CLT, permitiendo mantener la continuidad térmica y proteger la estructura frente a cambios de temperatura y humedad.
La vivienda incorpora además sistemas pasivos de control solar mediante persianas integradas y grandes huecos orientados al sur, que permiten aprovechar la luz natural durante gran parte del día sin renunciar al control térmico y a la privacidad.
Más que una casa “tecnológica”, el proyecto busca una arquitectura eficiente desde la lógica constructiva, la orientación, la durabilidad de los materiales y la precisión de cada solución.
Una fachada serena y precisa
La fachada principal trabaja desde la contención. En una calle con edificaciones muy distintas entre sí, el proyecto evita competir mediante una imagen estridente y apuesta por una presencia mucho más silenciosa y ordenada.
La planta baja se resuelve mediante un zócalo continuo de porcelánico oscuro de gran formato, donde se integran accesos, puertas técnicas, registros e instalaciones dentro de un mismo despiece.
El objetivo era reducir al máximo el ruido visual habitual de este tipo de viviendas urbanas y conseguir una lectura limpia y continua de la fachada.
Las plantas superiores se abren mediante grandes huecos orientados al sur, mientras que la cubierta combina vidrio y celosías de madera para controlar privacidad, vistas y soleamiento sin perder ligereza.
Interiorismo integrado en la arquitectura
Toda la vivienda se desarrolla desde una paleta material muy controlada y continua. El proyecto evita acumular acabados y apuesta por pocos materiales utilizados con precisión.
El porcelánico de gran formato aparece en fachada, pavimentos, baños, cocina y exteriores, reforzando la continuidad visual y ampliando la percepción espacial de la vivienda.
La cocina se organiza alrededor de una gran isla revestida íntegramente en porcelánico ingletado, concebida casi como una pieza escultórica dentro del espacio común. Los baños mantienen la misma lógica de limpieza visual y detalle integrado, con muebles diseñados a medida y soluciones muy depuradas.
La iluminación también forma parte de la arquitectura. Se integra en falsos techos, líneas indirectas y carriles empotrados para generar una atmósfera cálida y tranquila, evitando luminarias protagonistas o elementos innecesarios.
Relación entre interior y exterior
Aunque la vivienda se sitúa entre medianeras, el proyecto trabaja constantemente la relación con el exterior.
El patio de planta baja amplía la zona de día y permite introducir vegetación, ventilación y luz natural en el corazón de la casa. Las terrazas vinculadas a dormitorios y la cubierta superior generan distintos grados de privacidad y diferentes maneras de habitar el exterior.
La cubierta se concibe como una auténtica estancia al aire libre. Piscina, barbacoa, solárium y zonas de descanso convierten la última planta en uno de los espacios principales de la vivienda.
La presencia del ascensor permite además que esta planta forme parte del uso cotidiano de la casa y no quede relegada a un espacio ocasional.
Una casa discreta hacia la calle y abierta hacia dentro
El proyecto trabaja desde una dualidad muy clara.
Hacia la ciudad, la vivienda se muestra contenida, precisa y silenciosa. Hacia el interior, la casa se abre a la luz, al patio, a las vistas y a la vida exterior.
La calidad del proyecto no depende de un único gesto formal, sino de la coherencia entre estructura, construcción, sostenibilidad, materialidad y forma de habitar.
El resultado es una vivienda contemporánea que entiende la arquitectura desde la precisión técnica, el confort cotidiano y una manera más consciente y eficiente de construir en la ciudad.













































