Diseño de Plaza y entorno urbano
Situación: Torremolinos
Superficie: 5.000 m2
Estado: En construcción
El proyecto de la Plaza de La Nogalera surge con la intención de transformar un espacio central de la ciudad que, durante años, ha funcionado principalmente como lugar de paso, carente de sombra, de zonas de estancia y de una identidad clara. La intervención plantea una renovación integral que, partiendo del estado resultante tras las obras de Renfe, busca mejorar la calidad urbana del conjunto desde una lectura contemporánea y coherente del espacio público.
El diseño se apoya en un planteamiento unitario que integra funcionalidad y lenguaje formal. Lejos de reducir la intervención a un único gesto, la propuesta incorpora diversos elementos —vegetación, mobiliario, sombra, agua— que, en lugar de aparecer de forma aislada, se articulan bajo una misma lógica compositiva, construyendo una imagen reconocible y cohesionada.
Frente a la rigidez previa de la plaza, el proyecto introduce un sistema de trazados y piezas de carácter orgánico que suavizan la percepción del entorno y lo adaptan a una escala más próxima al peatón. Se mejora la accesibilidad del conjunto mediante la regularización de recorridos y la eliminación de desniveles, facilitando un uso más cómodo y continuo del espacio.
Uno de los objetivos principales ha sido activar la plaza como lugar de estancia y disfrute. Para ello, se incorporan zonas de sombra, bancos, fuentes y áreas que permiten distintos modos de uso, desde el descanso hasta el juego espontáneo, favoreciendo una ocupación más diversa y dinámica a lo largo del día.
La presencia del túnel de Renfe bajo la plaza condiciona de forma determinante la implantación de arbolado de gran porte. Ante esta limitación, el proyecto desarrolla soluciones específicas que permiten introducir vegetación de forma controlada, mediante jardineras en superficie y la localización estratégica de especies de mayor tamaño en puntos compatibles con la estructura existente. Estas jardineras, ejecutadas en acero cortén, además de aportar masa vegetal, permiten integrar elementos técnicos como registros e instalaciones dentro de un lenguaje unificado.
La selección vegetal responde a criterios de sostenibilidad, bajo mantenimiento y coherencia estética, combinando especies que aportan textura, variación estacional y un carácter naturalista al conjunto. Este tratamiento contribuye a reducir la dureza del espacio y a generar una atmósfera más amable y confortable.
La creación de sombra se resuelve mediante un sistema de cubiertas textiles tensadas de geometría orgánica, que no solo mejoran las condiciones climáticas de la plaza, sino que aportan una imagen potente y contemporánea, reforzando su identidad.
La iluminación se concibe como un elemento fundamental en la construcción de la identidad nocturna del espacio. A través de distintos sistemas integrados, se enfatizan recorridos, zonas de estancia y elementos singulares, generando una escena coherente que combina eficiencia energética y calidad ambiental.
Las fuentes se incorporan como parte del sistema de activación del espacio, aportando dinamismo, sonido y frescor. Se plantean distintos tipos de láminas y juegos de agua que enriquecen la experiencia del usuario y refuerzan el carácter del conjunto.
En su conjunto, la intervención redefine el papel de la plaza dentro de la ciudad, pasando de ser un espacio de tránsito a consolidarse como un lugar de estancia y referencia. Su posición estratégica, vinculada directamente a la llegada desde la estación de tren, refuerza su condición de puerta urbana, ofreciendo una primera imagen más cuidada, activa y representativa de Torremolinos.



